Nivel 1 · 1B Phishing · Lección 3 de 3
Llamadas, mensajes y cuentos: así te engañan
Los estafadores no usan solo el mail. Cambian de canal según donde te encuentren: un mensaje, una llamada, una red social. Cambia el medio, pero el truco es el mismo: que hagas algo por apuro o por confianza, sin pensar.
Los nombres que vas a escuchar
Phishing es el engaño por mail o por una página falsa. Smishing es el mismo engaño por mensaje de texto. Vishing es por llamada de voz. Pretexting es inventar una historia creíble, como «soy de tu banco» o «soy tu jefe», para que cooperes. Baiting es dejar un cebo, como un pendrive «perdido» o una descarga gratis.
Las cuatro palancas
Casi todas las estafas tiran de una de estas: urgencia («en una hora»), autoridad («soy de la policía»), miedo («te van a cortar el servicio») o premio («ganaste»). Cuando sientas una de las cuatro, frená: esa sensación es la señal.
Si caíste
Pasa hasta a los expertos y no es motivo de vergüenza: lo que importa es la velocidad. Cortá el contacto, llamá a tu banco al número oficial, cambiá tus claves, activá el segundo paso, guardá capturas y mensajes como prueba y hacé la denuncia.
Para ir más a fondo
Por qué funcionan
Se llama ingeniería social y no usa ninguna falla técnica: aprovecha atajos mentales muy humanos, como obedecer a una autoridad, querer ayudar o temer perder algo. Por eso muchas empresas simulan ataques de phishing contra sus propios empleados, para entrenarlos a notar la señal.
Preguntas de repaso
Te llega un mensaje de texto falso de un banco. ¿Cómo se llama ese ataque?
Respuesta: Smishing. Smishing es el phishing por mensaje de texto. El vishing es por llamada de voz.
Alguien te llama inventando que es de tu empresa de internet para que le des acceso a tu computadora. ¿Qué técnica usa?
Respuesta: Pretexting por llamada: una historia creíble para ganar confianza. Inventa una historia y usa la llamada para que cooperes. No usa ninguna falla técnica.
¿Qué tienen en común casi todas las estafas?
Respuesta: Te apuran o te asustan para que no pienses. Urgencia, autoridad, miedo o premio: todo apunta a que actúes sin verificar.