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HACKME

Nivel 2 · 2A Permisos y roles · Lección 1 de 2

Quién sos y qué podés hacer

2 min de lectura · Gratis · Desde cero

Un sistema se hace dos preguntas distintas. La primera: ¿quién sos? Eso es la autenticación (por ejemplo, entrar con usuario y clave). La segunda: ¿qué tenés permitido hacer? Eso es la autorización. Casi todos los fallos de este nivel vienen de confundirlas o de olvidarse de la segunda.

Un rol es un grupo de permisos: "usuario" puede ver lo suyo, "administrador" puede cambiar casi todo. La regla de oro es el mínimo privilegio: cada persona y cada programa tienen solo los permisos que necesitan, ni uno más. Si alguien de limpieza tiene la llave de la caja fuerte, se rompió esa regla.

Una vez que entraste, el sistema abre una sesión: recuerda que ya te identificaste y no te pide la clave en cada clic. Por eso una sesión robada vale tanto como la clave misma.

Para ir más a fondo

Dos errores clásicos

Autenticar sin autorizar: el sistema sabe quién sos pero no revisa si podés hacer lo que pedís (cualquier usuario logueado puede borrar a otro). Y autorizar con un dato del cliente: confiar en un campo "rol" que manda el navegador, que cualquiera puede editar.

Preguntas de repaso

Entrar a una web con tu usuario y tu clave es un ejemplo de...

Respuesta: Autenticación. Autenticación es comprobar quién sos. Autorización es decidir qué podés hacer una vez adentro.

Una persona de limpieza tiene la llave de todas las oficinas, incluida la caja fuerte. ¿Qué principio se rompió?

Respuesta: El de mínimo privilegio. Cada persona debería tener solo los permisos que necesita para su tarea, ni uno más.

¿Qué es una sesión?

Respuesta: Lo que recuerda que ya te identificaste, para no pedirte la clave en cada clic. Por eso hay que cuidar la sesión (y la cookie que la identifica): quien la roba entra como vos.